Crecimiento Personal

 

“Quiero dejar el trabajo pero me da miedo que no salga mi proyecto” “Tengo muy claro lo que quiero y esto no lo es pero no se que hacer” “Esta no es la vida que esperaba” “No se como pero acabo haciendo lo que no quiero”

 

El crecimiento personal o la autorrealización

 

Es el proceso evolutivo de autoconocimiento de nuestro yo auténtico, viviendo aquí y ahora según nuestra verdadera esencia, es decir, siendo uno mismo.

 

La persona se va desprendiendo de “mascaras” y de comportamientos que responden a una manera de actuar, pensar, sentir frente a los otros que es ajena a su auténtica personalidad. Estos comportamientos responden a opiniones o juicios “de otros” no de la persona en sí, lo que provoca “tensiones o patologías” porque va en contra de sí mismo.

 

Muchos de esos comportamientos o máscaras son tan automáticos que es complejo a veces identificarlos.

 

La autorrealización nos acompaña toda la vida, ya que responde a la tendencia innata del ser humano a “actualizarse” según las circunstancias, la edad, determinados acontecimientos…etc.

 

 

Carl R. Rogers en su libro El proceso de convertirse en persona (Rogers 1981) explica como en un ambiente psicológico favorable se verifica el proceso de transformación: la persona abandona una tras otra las mascaras defensivas con que ha enfrentado su vida y emerge una persona más abierta. Desarrolla la confianza en sí misma y aprende a vivir su vida en un proceso que continuamente esta cambiado donde el transcurro de la experiencia le permite seguir descubriendo nuevos aspectos de sí mismo.

 

A medida que se va avanzando en la terapia la persona cada vez necesita menos la aprobación y juicio de los demás, descubre que en el reside la facultad de elegir, y que la única pregunta importante es: “¿Estoy viviendo de una manera que me satisface y que me expresa tal como soy?

 

Desde este punto el psicoterapeuta apoya, orienta, cuida y acompaña aunque es la persona quien sabe cuáles son sus problemas fundamentales, qué es lo que le afecta y hacia donde dirigirse para vivir satisfactoriamente. 

 

Es la objetivo final de la psicoterapia humanista.

 

Las personas vienen a terapia con un objetivo concreto sin embargo la tendencia de las personas en las terapias humanistas es ir hilando este objetivo con el objetivo final; ir desarrollando herramientas para ser uno mismo y conseguir aquello que se necesita para vivir satisfactoriamente.

© 2015 Maria Perez Esteban

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